Inicio Revista de prensa Opinión AL BORDE DEL FUTURO

AL BORDE DEL FUTURO

Opinión. Por Frank G. Rubio

“Society is stratified into ‘Ges’ (German Geheimnisträger, «bearers of the secret» (the elite)) and ‘Bes’ (GermanBefehlsträger, «implementers of instruction» (professional and artisanal)) classes. Political and broadcast media power are highly consolidated. The Democratic and Republican parties have merged to become the ‘Democrat-Republican Party’ and the networks have amalgamated into the ‘United Triadic Network’.”

[«La sociedad está estratificada en clases ‘Ges’ (German Geheimnisträger, «portadores del secreto» (la élite)) y ‘Bes’ (GermanBefehlsträger, «implementadores de instrucción» (profesionales y artesanos)). El poder de políticos y medios de difusión está altamente consolidado. Los partidos Demócrata y Republicano se han fusionado para convertirse en el ‘Partido Demócrata-Republicano’ y las redes se han amalgamado en la ‘Red Triádica Unida’.»]

Michel Obama y Bush

La llegada al poder en el año 2016 ciertamente inesperada de Donald John Trump, Presidente número 45 de los Estados Unidos, me alegró bastante en su momento; más por la repugnancia que generaba en mí la alternativa propuesta por el Sistema que por los supuestos méritos, que no conocía, del candidato. Desde el primer momento quedó claro que al establishment, no sólo del otro lado del océano, le había hecho muy poca gracia el triunfo de este simpático neoyorquino surgido al margen del entorno fuertemente oligárquico desde donde se dirimen las elecciones a la Presidencia norteamericana. Trump, al contrario que Joe Biden o Hilary Clinton: ambos políticos con un descarado y extenso en el tiempo perfil biográfico de corrupción y partidismo, era un recién llegado y desde el comienzo hasta hoy contó con una hostilidad manifiesta de amplios sectores de la maquinaria del partido republicano. Mamarrachos como Jeb Bush o su hermano, el último Presidente republicano que le precedió, habían hecho fe pública de su apoyo a la antigua Secretario de Estado. Cosa natural dados los estrechos lazos entre ambos clanes, íntimamente vinculados al narcotráfico. Narcotráfico internacional cuya sombra, nada casualmente dada su localización de origen en Hispanoamérica, lleva proyectándose sobre la política de nuestro país desde la llegada al poder del PSOE en los años 80. España no sólo es un consumidor destacado de cocaína sino un lugar clave para hacer llegar esta mercancía a otros escenarios, basta con mirar el mapa. Y no, ciertamente esto no pasaba, como tantas otras cosas, con Franco.

Las imágenes de Michelle Obama, una asquerosa certificada (becerrilmente admirada por la izquierda globalista) cuya arrogancia la ha llevado a querer diseñar la dieta de los niños norteamericanos en las escuelas públicas, acunando al miserable que lanzó la Guerra contra el Terror, daban cuenta de las auténticas solidaridades que reinan entre las mascotas de los oligarcas que dirigen los Estados Unidos más allá de la ceremonia de la confusión que lanzan los mass media cada cuatro años con la búsqueda de la coronación de un rey de pega. El apoyo económico recibido por Trump en aquellas elecciones, así como el apoyo mediático, no permitían en modo alguno predecir su triunfo que por lo demás constituyó una grata sorpresa tanto para los sectores política y humanamente más sanos del pueblo norteamericano, que le votaron, como para múltiples observadores extranjeros entre los que humildemente me cuento. Como señala Victor Davis Hanson: Donald Trump ha forzado a las élites a revelar a la nación lo que realmente son y que quizá siempre han sido. La imagen que muestran es la de su propia y radical malignidad.

Las actuales elecciones, plagadas de irregularidades han venido precedidas por un descarado intento de “golpe de estado”, auspiciado tanto por el partido del Asno como por el “Estado Profundo”, que ha adoptado el formato clásico de las “revoluciones de color” con un aditamento de violencia callejera y devastación sin precedentes en los comicios de esta nación. Hay quien ha comparado estos disturbios, cuidadosamente programados, con los escenarios que precedieron a la guerra civil española. Todo ello en el entorno de la gravísima agresión realizada por China comunista, a través de un escape viral cuidadosamente sincronizado, que ha permitido a los líderes de las seudodemocracias en las que habitamos poner en práctica, mediante la schmittiana mecánica del “estado de excepción”, una agresiva estrategia de reestructuración política, económica y social a la que ha sido dado llamar Gran Reseteo. Que hubiese sido imposible de lograr sin el simulacro de alerta sanitaria y las estrategias de confinamiento posibilitadas por el Covid 19. La patología asociada al virus chino abre el camino para la instauración del IV Reich en Europa, bajo el simulacro de un retorno a la situación anterior a 1914. El disparo de salida para una etapa nueva en la instauración del Estado Mundial, diseñado hace décadas en los cuarteles centrales y deslocalizados de las plutocracias financieras y tecnológicas internacionales.

Joe Biden

La imagen fotográfica publicada por Foreign Affairs, el boletín parroquial de la plutocracia norteamericana elaborado por especialistas en ciencias sociales (de baratillo) procedentes de un entramado universitario sumido en la más profunda decadencia, en la que Joe Biden aparece entre astas de bandera imperiales con forma de águila y dotado de un halo semirrojizo de exaltada santificación, a la sombría luz de cuatro focos, deja poco lugar a dudas sobre el mensaje lanzado por los “masters del Universo”. Vuelve Roma (risas enlatadas) y habrá guerra.

¿Qué será de Bergoglio?

Un Presidente deslegitimado de entrada para la mayor parte del electorado y cuya corrupción personal y la de su familia han quedado más que demostradas en los meses precedentes; un Presidente senil, con dificultades graves de memoria, que resulta ser el segundo presidente católico en la historia de los Estados Unidos (el primero fue John F. Kennedy); un Presidente flanqueado por una político cuya bajeza moral se manifiesta en todos y cada uno de sus gestos y que muy posiblemente sea la primera mujer que desempeñe en breve la magistratura suprema.

Todo sigue siendo muy interesante, en el sentido en que lo son las cositas de las Postrimerías, mientras en la trastienda el vendedor de software y otros potentiores, uncidos al carro de la sociedad tecnotrónica en ciernes, preparan la regeneración de la especie (más leña para el fuego celeste) a través de una seudo vacuna que nos fundirá mediante la manipulación genética, desarrollada en diversas fases, con las Inteligencias Artificiales.

Now wait for the last year…

Dejar respuesta

Comenta aquí
Nombre