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No queremos una nación absorbida por el estado

Por Carlos Regalado:

No queremos una nación absorvida por el estado | Cuenta tu caso

La libertad política se da en el momento en el que una NACIÓN se dota a si misma de forma de estado y de gobierno. La libertad política una vez alcanzada, puede perderse si la forma de gobierno es antidemocrática (sin separación de los poderes) ya que la estructura formal ha de establecer la representación política del VOTANTE mediante un sistema electoral MAYORITARIO de DIPUTADO de distrito, y es fundamental que el representante pueda ser depuesto de su cargo cuando no cumple con su mandato (si no cumple su programa por ejemplo, así la elaboración de los programas de cada partido se adecúa lo máximo posible a lo realizable, y se rompe la cadena del populismo político, el prometer el cielo a los votantes para luego dejarlos en la estacada deja de ser costumbre). La independencia de la justicia es clave para que la corrupción sea ajusticiada como marca la ley, sin miramientos. El presidencialismo es la otra pata, un presidente elegido separadamente para dirigir la cosa internacional. Si estas tres patas no se establecen la NACIÓN cae nuevamente en la oscuridad de la falta de libertad política ya que se verá nuevamente absorbida por el colectivismo estatalista y esto elimina de facto el sistema de balances que permite que la NACIÓN no sea absorbida por el estado.

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